Donnerstag, 5. März 2026

 

Porque Francisca (que desde que se había hecho vieja ponía a cada dos por tres lo que suele llamarse cara de circunstancias) no hubiera dejado de presentarle todo el día un semblante cubierto de manchitas cuneiformes y rojas que desplegaban al exterior, pero de manera poco descifrable, el dilatado memorial de sus quejas y las profundas razones de su descontento. Las desarrollaba, por lo demás, al paño, pero sin que nosotros pudiésemos distinguir bien las palabras. Llamaba a esto — que creía desesperante para nosotros, «mortificante», «vejatorio», decir todo el santo día «misas por lo bajo».

Keine Kommentare: